Una vida dedicada a contar historias que merecían quedarse
Más de dos décadas escribiendo, editando y acompañando proyectos donde la palabra precisa importa tanto como la idea que la sostiene. Esta es la historia de cómo una curiosidad temprana se volvió oficio.
Empecé leyendo todo lo que caía en mis manos, sin demasiado criterio y con mucha hambre. Esa costumbre desordenada terminó siendo la mejor escuela posible: aprendí que una buena historia no se impone, se gana frase a frase. Con los años, ese instinto se transformó en un método y, más tarde, en una manera de mirar el trabajo de los demás.
Pasé por redacciones que cerraban a la madrugada, por proyectos editoriales que nacían de una servilleta y por equipos donde mi rol era, sobre todo, hacer las preguntas incómodas. De cada etapa me quedó algo que sigo usando hoy: el ritmo de las salas de prensa, la paciencia de los catálogos largos, la disciplina de entregar aunque la inspiración no aparezca.
No creo en los talentos que surgen de la nada. Creo en la práctica sostenida, en volver sobre lo escrito hasta que dice exactamente lo que tiene que decir y en rodearse de gente que no tiene miedo de señalar lo que no funciona. Lo que sigue es un repaso honesto de ese recorrido.
«Escribir no es tener la última palabra: es encontrar la primera que dice la verdad.»
Línea de tiempo
-
2004 — Primeras colaboraciones en una revista cultural barrial; aprendo a escribir para que me lean, no para lucirme.
-
2009 — Ingreso a una redacción diaria como editora de cierre; el oficio se vuelve rutina, exigencia y trabajo en equipo.
-
2014 — Coordino mi primer proyecto editorial independiente y descubro que disfruto tanto guiar a otros como escribir yo misma.
-
2019 — Empiezo a dar talleres de escritura y edición; enseñar me obliga a entender de nuevo lo que daba por sabido.
-
2023 — Trabajo de forma independiente acompañando autores, marcas y equipos que buscan una voz propia y sostenible.
Lo que viene se escribe juntos
Sigo eligiendo proyectos donde la palabra importa y donde hay margen para hacer las cosas con cuidado. Si estás buscando una mirada externa para tu texto, tu proyecto editorial o la voz de tu marca, la mejor manera de empezar es conversando.